miércoles, 15 de mayo de 2013

Quiero volver a mirar como antes...

...Y que me miren como tú lo hacías. 

Porque cuando físicamente nos mirábamos, era como hacer el amor mentalmente sin protección y acabar preñado de ti. 

Pero cuando volvíamos la espalda, sin poder tocarnos ni mirarnos, quise entrar dentro de ti, y lo hice a trompicones; y salí contigo pero sin mí, abandonándome en tu interior, sin rumbo fijo. Y acabé perdiéndote por el camino, y ya no sabía encontrar la salida. 

Amándonos hasta la misma carne, nos bifurcamos, nos cansamos, nos herimos con los espinos del sendero, y acabamos arrancándonos el corazón de cuajo, avinagrado y moribundo. 

Hoy ya no crecemos entre rosales malditos, ni entre venenos en flor. Hoy te veo brillante en la colina, y yo brillando como el trigo. 

Ya podemos mirarnos sin anteojeras aunque los dos tengamos gafas negras. 

2 comentarios:

  1. Eso es lo importante, ser capaz de seguir brillando, me ha encantado!

    ResponderEliminar
  2. Para mí es un placer que me leas. ;)

    ResponderEliminar