jueves, 26 de julio de 2012

No quiero tus espinas...quiero tus rosas

No quiero recorrer contigo los espinos que me clavas cuando congelas tus palabras. Quiero caminar sin pincharme, porque ya he sangrado bastante.

A veces tus "no" son fríos y ásperos, como un canto de río. Con ellos me atraganto, me asfixio y no respiro. Y hasta el sudor se me hiela el segundo que dura ese brutal monosílabo.

Y no quisiera leer en ese momento, no, pero acabo impregnando mi mente con los cuchillos afilados, toscos, hirviendo que me lanzas. 

Cuando huyes te vuelves parca, cobarde y mortal, y me matas en el mismo instante que tus pasos me dejan solo, con mi música en mi parte, deseando que tú la escuches, aunque no te guste la letra que me sale.

Cuestan las palabras, cuesta el corazón, avinagrado con los salmos más oscuros y negros que me escribes; pero no me cuesta el amor, que toma aire con cada cuchillo de menos que me lanzas, con cada frase de más que me sueltas, con cada estrofa que me entonas, con los "te quiero" a su tiempo, y a destiempo, y sin el tiempo para reponerme de tu renacimiento, de las cenizas resucitadas, de las rosas limpias de las espinas que me clavaste. 

Ya no siento la hinchazón, ni me acuerdo del dolor, pero sé dónde están los rosales, allí no iré jamás.

jueves, 12 de julio de 2012

Casi te desaparezco...

Parecía que se gastaban las páginas, y las letras ya no salían...

Y no podía avanzar porque el terciopelo gris, que es la bruma de nuestras disputas, me impedía el paso.

Y no logré encontrarte, no, no estabas, te sentía, pero me dolía hasta el corazón de pensarte, los dedos de escribirte y las rodillas de agacharme.

Pero rompí todos los argumentos, te encontré donde menos te gusta, en mi llanto, en los recuerdos que tendré, en las calles donde paseamos, en los besos que nos dimos, en tus sueños a media mañana, en la ansiedad de verte entre otros brazos y entre otras bocas... y eso es la muerte misma, sin posibilidad de resucitarte.

 Por aquel 8 de enero, porque no quede en saco roto aquella vez que te quedaste con mi olor y yo me quedé impregnado de tu cordura.

Por eso no quiero ni un minuto que no seas tú, que no sea yo, que no seamos los dos.

viernes, 6 de julio de 2012

Caminos hacia ti, caminos contigo...

Extraño mi patria
que no es esta ni aquella, ni el mundo, ni las calles por donde paso todos los días.
Solo reconozco caminos en tu cuerpo, con su cardus y decumanus...y autopista con peaje, pagado y sufrido al contado.
Las luces de la ciudad ya no me indican la senda, ni los faros de mi coche, solo la inercia me lleva hasta donde te plantas y me esperas, hacia donde me abrazas y te aprieto.
Ya no acabamos en tu cama, sino en todas partes, donde me callas la boca a morreo limpio, donde no corremos los metros que nos separan de mi casa porque nos corremos vivos por el camino, a trompicones, tropezando en cada esquina, golpeando con la espalda cada puerta, y metiéndonos mano hasta en el cielo de la boca.
Y luego, ¿qué pasa?. Ya no hay luego, porque todos los momentos son luego, hoy, nunca ayer, nunca mañana. 

miércoles, 4 de julio de 2012

A las Tres, por decir algo.

Aquí estoy, leyendo poemas de los más grandes, con las babas por los suelos y el corazón poblado de ti.
Te amo. Te espero a las Tres por todas partes.
...a las Tres o antes, cuando tú quieras. Escondida, sin que te vea nadie, a cualquier minuto, hora del día, o de la vida. Todas tus palabras, tus frases, tus gestos... son mi amor, mi nutrición diaria, mi desolación sino las tengo.
Amo lo que eres, amo la que eres, deseo lo que me das, y lo deseo siempre, todo, sin derramar nada.

lunes, 2 de julio de 2012

Para nadie, para ti...

Hoy amanece como mañana, pero nunca es hoy...

Y me asomo a la ventana del hombre que fui, sin conseguir ver nada de ti.
No está oscuro, solo veo manchas, puntos negros que caracolean las calles y que huelen a naftalina. Pútrido olor, serpentina de recuerdos, pero sin añoranza, sin vista atrás como los necios, sin el típico "si yo volviera al pasado, no haría..."
Escribo el presente sin nadie, pero cierro la ventana contigo; solos, en la habitación donde nunca pasa lo que pasaba.
Abro la puerta, salgo a la calle, pero solo junto a ti. Hace mucho tiempo que no abro más cerrojos que el tuyo.

viernes, 18 de mayo de 2012

Almudena Grandes y García Montero


Literatura y amor -por ese orden- definen a estos dos grandes escritores de la lengua española.
 Casados, pero no malogrados. Burgueses, pero no aburguesados. De mente abierta, locuaces, rebeldes y encantadores de serpientes. 
No son medias naranjas, son naranjas enteras. Cada uno subsiste con su propia idiosincrasia, sin necesitar al otro para desarrollar su arte. Dominadores del espectro literario, ejemplo de combatientes contra la decadencia cultural de España. 

Nunca se ha leído tanto y tan mal en la era de la información. Los libros se reducen a marcas y autores desdibujados, opacos, sin mayor interés que vender "churros" y carnaza para un lector carnívoro, que no mastica. Ya no sorprenden, no enseñan, sólo intentan hacer circular su literatura, de forma paralela, a los canales de circulación del capital.

Por eso, Almudena y Luis nos ofrecen párrafos preñados de cercanía, memoria, verdades difíciles de decir e ideas sin momificar. Su literatura repugna al conservador, escandaliza al cura y molesta al conformista. 

Mañana, día 19 de Mayo de 2012, en la ciudad de Sevilla, los veremos  por separado, rodeados y anunciando sus obras. En la Plaza Nueva no olerá a incienso ni a la rancia humedad de las iglesias metropolitanas, sólo el olor a papel y libertad. 

En fin, jornada intensa de literatura y amor. No se puede pedir más.

lunes, 14 de mayo de 2012

Así eres tú, así te veo yo.

-->
Es tan simple como decir que eres Guapa. No digo estas palabras por escribirlas sin más, sino porque es así, y punto. Y lo eres por tu piel tan suave, por tu pelo descolocado, tu culo como una ciruela, tan bien puesto, y tu naricilla. Y todo eso me vuelve loco.

Es tan simple como decir que eres Preciosa. Te escribo con el corazón, con la cabeza y con el gusto. Me encantan tus gestos, cuando guiñas el ojo izquierdo y luego el derecho. Tus curvas almendradas, tus manos de pianista y tu cuello despejado, masticable.

Es tan simple como decir que eres Linda. Espero describirte con naturalidad, sin los culteranismos que tanto detestas. Me gustas, me apasionan tus labios rojos después de besos en la calle, en el coche, en el parque. Cuando recitas me desarmas, cuando comes eres tan adorable... y tan encantadora cuando te explicas, cuando me escuchas y enseñas lo que sabes.

Es tan simple como decir que eres Sexy. Por todo lo anterior, y por tus impulsos calmados, tus ansias acaloradas cuando te acaloro. Tus mofletes son colorados, irresistibles, maduros y besables.